“Seguir haciendo Katsugen” (carta abierta) 

Carta abierta de Carlos Vergara a los compañeros de Katsugen, verano 2018 (al cierre del dojo). 

“Para responder a numerosas dudas y preguntas, me gustaría poner brevemente aquí por escrito un breve resumen de lo que he venido haciendo hasta ahora, por iniciativa propia, en lo relativo a la práctica del Yuki/Katsugen, y también hablar acerca de cómo continuar de aquí en adelante. 

La iniciativa Yuki-Ho

La idea de ir realizando “talleres Yuki-Ho” es una vieja iniciativa personal mía para dar a conocer y difundir la práctica del Yuki entre el mayor número de posibles interesados. Siendo el Yuki es una facultad natural inherente a todo ser humano, desde muy pronto (apenas 3-4 años de práctica continua en el dojo) me pareció natural el compartirlo. La primera vez fue en 2003, cuando me propusieron coordinar unas sesiones de Yuki en un templo japonés de Londres donde vivía durante temporadas, y, desde entonces, siempre que surgió espontáneamente la posibilidad de difundir esta práctica (con grupos de embarazadas y preparación al parto, con las señoras del centro de Tai-chi del barrio, en un instituto de coaching en Lisboa, en una escuela de arquitectura en Londres, etc) he continuado haciéndolo, a través de los años, con buenos resultados.

Cuando digo “dar a conocer el Yuki-Ho” (literalmente ‘Método Yuki’), me refiero a la práctica completa tal y como fue diseñada por Noguchi — es decir, la secuencia clásica: 1) relajación plexo solar, 2) cadena de activación, 3) respiración por la manos, 4) Yuki en parejas —exactamente tal y como la practicamos en el dojo antes de ponernos con el Katsugen-Undo. (La combinación de estos 2 métodos, Yuki-Ho y Katsugen-Undo, fue una genial idea de Tsuda para adaptar y estructurar sus clases fuera del contexto de la Seitai Kyokai; como sabemos, en su origen el Yuki y el Katsugen son 2 prácticas independientes).

Personalmente, conocer estas prácticas del maestro Noguchi, a través de Hélène y Rafa, ha sido para mí uno de los mayores hallazgos y regalos de mi vida. Gracias al dojo Tenshin, a las varias sesiones semanales de Hélène, el estudio de los 9 libros de Tsuda, los cuadernos de Noguchi, el encuentro anual en Coulonges, los antiguos alumnos de Tsuda en París, todos los compañeros de camino, etc, durante las últimas dos décadas he podido seguir profundizando continuamente en dichas prácticas, y también a través del propio ejercicio de mi profesión (potenciando a personas) he ido corroborando la siguiente conclusión: creo que en esta vida no hay nada más importante que aquello que precisamente nos viene a aportar el Yuki — TODO es Yuki, todo lo bueno surge de ahí!

Así, con el tiempo y las buenas experiencias, mi iniciativa de potenciar globalmente la práctica del Yuki fue pasando a convertirse en una especie de proyecto personal (he ido llevando el registro de nombres y fechas: hasta ahora unas 80 y pico personas han pasado por estos talleres “Yuki-Ho”, un 15% posteriormente han tenido continuidad en la práctica, viniendo al dojo, a Coulonges, practicando en familia, etc). Fue surgiendo en mí la intención de realizar talleres con más frecuencia, con la esperanza de que, a través de estas sesiones introductorias de presentación, más gente terminase acercándose a la práctica regular de Katsugen en el dojo.  


El Espacio Zensei



En otoño del año pasado (2017) abrieron una bonita sala de yoga en mi barrio, y, gracias a un cúmulo de casualidades, empecé a realizar ahí mis consultas profesionales e impartir algún taller ocasional de qigong. Un puñado de amigos del dojo Tenshin quedamos para practicar allí un fin de semana de esos que no había katsugen, y, también casi por casualidad, aquello acabo convirtiéndose en una “presentación de Yuki-Ho” en toda regla, con mucha gente nueva. Asi, se me ocurrió la idea de aprovechar este espacio para hacer mis talleres introductorios de Yuki con una frecuencia mensual (un domingo al mes), y poco a poco fui invitando a gente.

Varios de sus antiguos alumnos cuentan que Monsieur Tsuda hablaba de que, además de la existencia de un dojo o asociación “central”, era muy conveniente que se creasen pequeños grupos autogestionados individualmente y conectados entre sí, iniciativas más personales y particulares (que Tsuda llamaba “células de entropía negativa“), que coordinando sus propuestas, formasen una red amplia de grupos de práctica. Así, la idea era que mis presentaciones de Yuki-Ho de los domingos hicieran las veces de “celula de entropía negativa”, y que de ellas pudieran ir saliendo interesados que posteriormente se apuntasen a practicar Katsugen con nosotros en el dojo. Con esta idea, me animé a comprometerme personalmente a formalizar un acuerdo con el propietario del local, para poder desarrollar mi propio proyecto dentro de la sala; durante un número de horas, esa sala de yoga pasaría a ser el Espacio Zensei (lo llamé así en homenaje al concepto de “Vida Plena” del maestro Noguchi).

Insisto, el foco de mi iniciativa estaba puesto siempre en mi presentación mensual de Yuki-Ho, porque la parte del Katsugen se hallaba perfectamente cubierta en el dojo Tenshin. La idea original siempre fue que, en lo relativo a las prácticas de Noguchi, este Espacio Zensei funcionase como un pequeño satelite vinculado al dojo Tenshin y a la Escuela de la Respiración de Tsuda (con sede oficial en París), con propuestas coordinadas y 100% compatibles en horarios e intenciones. Era, precisamente, mi práctica continua y constante de katsugen en el dojo, y también en París & Coulonges, lo que me daba energía para realizar estos talleres y meterme en este proyecto — quizá no hubiera tenido empuje para llevarlo a cabo si hubiese siquiera sospechado que mi querido dojo Tenshin estaba a punto de cerrar sus puertas! 


El cierre del dojo Tenshin



A todos los miembros del dojo nos afectó en mayor o menor medida la noticia del cierre. Cuando yo me enteré, con cierta antelación a los demás, mi primera reacción fue remover cielo y tierra para que el dojo pudiese continuar, realizando múltiples gestiones al respecto. No quería quedarme sin mi dojo, un elemento central en mi vida! Después de muchas, largas e intensas conversaciones con Hélène y Rafa, me empezó a quedar claro que ninguna alternativa era viable, y poco a poco, según se fue haciendo pública la noticia y el resto de la gente se fue enterando, terminé por ir encajando esta nueva realidad.

Ya solo queda decir adiós (hasta siempre!) al dojo Tenshin, con una natural e inevitable tristeza y sensación de pérdida, pero también con un inmenso e infinito agradecimiento a Rafa y Hélène por haberlo mantenido abierto durante estos 30 años! Una auténtica proeza! Haber podido acudir, semana tras semana, año tras año, a practicar Katsugen en Tenshin con ellos y los demás compañeros ha sido un privilegio increíble; creo estar en posición de afirmar que, en lo tocante a las prácticas del maestro Noguchi, no ha habido ningún otro dojo o grupo en toda Europa en el que jamás se haya mantenido una práctica tan frecuente, constante, y continuada en el tiempo.  

Gracias a la perseverancia de Rafa y Hélène hemos podido disfrutar de una época única y maravillosa, y entre todos los practicantes de Katsugen hemos mantenido la práctica viva hasta, literalmente, el último día; un dojo es más grande que la suma de sus partes, pero todos los que hemos contribuido durante tantos años con nuestra energía nos llevamos un trocito de “espíritu Tenshin” dentro , que nos acompañará allá donde vayamos a seguir practicando.


Katsugen los lunes en Espacio Zensei



Con el cierre del dojo, y la suspensión definitiva del ritmo y horario habitual de nuestra práctica de Katsugen, a muchos de los practicantes más asiduos nos surgió el problema de cómo hacer para no dejar que se pierda la energía y la frecuencia a la que llevábamos tantos años acostumbrados. Personalmente, empecé con el cambio de siglo practicando 4-5 veces a la semana (en aquellas épocas Hélène hacía 2 clases matinales), y mantuve ya siempre desde entonces el hábito de procurar no perderme una sola sesión de Katsugen — acostumbrado a comenzar mi semana, durante casi 20 años, con la clásica sesión “nocturna” de los lunes, me parecía impensable dejar caer ese buen hábito en el olvido!

Así, con nuestra práctica habitual suspendida, y teniendo la opción de poder disponer del Espacio Zensei, la decisión de seguir coordinando yo mismo, todos los lunes, una sesión de Katsugen, cayó por su propio peso. Y digo peso, porque es con cierto pesar y pesadumbre que hago esto — no es esto lo que yo hubiera elegido! Preferiría un millón de veces poder seguir acudiendo los lunes a nuestro añorado dojo Tenshin a disfrutar de la sesión de Hélène! Es algo que siempre echaremos de menos; ninguna sesión que ninguno propongamos en un gimnasio o sala de alquiler podrá nunca compararse a la bendición de haber tenido un dojo 100% dedicado como era Tenshin, un espacio con-sagrado, del que todos espiritualmente formábamos parte. Con mucha humildad y la esperanza de honrar el camino transitado hasta la fecha, se hará todo lo posible por mantener intacta la calidad de la práctica en los nuevos espacios multidisciplinares y compartidos.

Aún sin tener ya un dojo propiamente dicho, creo que hay un grupo bastante nutrido (y cohesionado) de personas que queremos seguir practicando Katsugen y Yuki, y ahora se trata de organizarse al respecto, y mantener esa unión y energía compartida: la primera referencia la dieron Hélène y Rafa con su convocatoria, a partir de septiembre, a coordinar una sesión los sábados después del Aikido en el Gimnasio Tamura (c/ Ramón Calabuig 50, Vallecas — sábados a las 12h). Yo añado a esta otra referencia, los lunes en Espacio Zensei (Avenida de Badajoz 21, Arturo Soria / Avda. América — lunes a las 20:45), y que al menos estas 2 sesiones semanales puedan servir de puntal para que la práctica no quede coja. Yo seguiré además haciendo mis presentaciones dominicales de Yuki-Ho (bienvenidos todos los que quieran asomarse!) y quizá en el futuro puedan surgir otras iniciativas, coordinadas y en la misma línea, dónde las mismas personas podamos practicar juntas y seguir creando esa “red de células” compatibles e interconectadas de la que hablaba Tsuda. 

Estas prácticas de Noguchi son un auténtico tesoro que tenemos la inmensa suerte de haber recibido. Sigamos reuniéndonos a practicar con asiduidad los que llevamos tantos años practicando juntos! La implicación y participación activa de cada uno de nosotros es crucial para el buen estado de salud y vitalidad de la práctica — sigamos cultivando todos juntos este tesoro! Un abrazo y mucho Yuki!

—- Carlos Vergara, 2 julio 2018



EPÍLOGO: comenzando ya el otoño, ambas sesiones de Katsugen, sábados en Tamura y lunes en Zensei, gozan de mayor asistencia que nunca! (14-15 personas de media!), el núcleo del grupo se mantiene unido y estable (no perdimos ni una sola semana de práctica, el lunes siguiente al cierre ahí estábamos practicando juntos, y así seguimos), y también se van produciendo varias incorporaciones de nuevos y antiguos practicantes  — la práctica va bien! Gracias a todos! 

Anuncios

Katsugen Undō los lunes en Espacio Zensei


Todos los lunes a las 20:45, práctica de Katsugen Undō 活元運動 (“ejercicio o gimnasia que renueva la vida desde su raíz”) del maestro Noguchi, tal y como fue adaptada y enseñada en Europa por el autor y filósofo Itsuo Tsuda a través de su École de la Respiration, y tal como se practicó durante 30 años en Madrid en el Dojo Tenshin. 

Horario: LUNES a las 20:45
Lugar: Espacio ZENSEI 全生

Dirección: Avenida de Badajoz, 21 (zona Arturo Soria / Avda. América)

Contacto: whatsapp a Carlos Vergara > (+34) 676070778 

#movimientoregenerador #katsugenundo #yuki #seitai #noguchi #tsuda #tenshin #zensei #escueladelarespiracion 

Yuki – Hō


Con el título de Meditación Yuki proponemos una sesión introductoria a esta práctica, basada en la relajación, la atención suave a la propia energía, y el bienestar general de todo el organismo.

Emparentado con la antigua tradición oriental de cultivo interior de la salud y del equilibrio orgánico, el YUKI-HŌ 愉氣法 es un método de origen japonés, puesto a punto a mediados del siglo XX por el investigador Haruchika Noguchi (1911-1984). 

En Europa se dio a conocer en los años 70 gracias a la obra del escritor y filósofo Itsuo Tsuda, residente en París, quien hizo énfasis en el espíritu de inspiración Zen de esta práctica: “sin objetivo, sin conocimientos, sin técnica”. 

Conectándonos de un modo natural y confortable con nuestra respiración y nuestra energía vital (‘ki’), entramos en un estado meditativo de calma, que nos permite retomar la conexión con nuestro propio equilibrio interior y redescubrir “el placer natural de estar vivo”. 

Próximos talleres de introducción, a lo largo de 2018: 

  • 18 febrero 
  • 4 marzo 
  • 18 marzo
  • 8 abril 
  • 6 mayo
  • 24 junio
  • 30 septiembre 
  • 28 octubre
  • 25 noviembre 

(talleres de 3h, siempre en domingo por la mañana, consultar horarios)